dimecres, 26 d’abril de 2017

Sinastría de Salvador Espriu y Bartomeu Rosselló-Pòrcel: la poesía como lenguaje del alma

Sinastría de Salvador Espriu y Bartomeu Rosselló-Pòrcel: la poesía como lenguaje del alma 

“M’exaltaré damunt els horitzons” (Me exaltaré por encima de los horizontes)

“I només jo, assegut damunt el cim, /intel.ligència als ulls damunt les coses” 
(Y solo yo, sentado en la cima, /inteligencia en los ojos encima de las cosas)

B. Roselló-Pòrcel

Bartomeu Rosselló-Pòrcel
El 3 de agosto de 1913, bajo el signo de Leo (el signo de fuego por excelencia) nació el poeta mallorquín Bartomeu Rosselló-Pòrcel. Promesa de las letras catalanas y símbolo de una generación perdida, pues murió de tuberculosis el 5 de enero de 1938 en El Brull, Osona, donde se trataba de recuperar de la enfermedad que se lo llevaría prematuramente. A pesar de que su obra fue corta la estela de su poesía todavía perdura. En parte por su amistad con Salvador Espriu, uno de los grandes referentes de la literatura catalana. El fuego es el gran elemento alquímico de la obra porceliana. Y el fuego tiñe su carta natal, pues nació con una conjunción de Mercurio (planeta asociado al conocimiento y la inteligencia, Hermes, el mensajero de los Dioses) y el Sol (la expresión más pura del alma, la chispa divina), que está en domicilio en el signo de Leo. Ambos aspectos (la inteligencia asociada al fuego y la exaltación por encima del horizonte) encajan en los fragmentos poéticos de Rosselló-Pòrcel. Aunque hay que señalar que este conjunción estab en oposición a Urano, lo cual puede indicar una personalidad tortuosa, excéntrica o un genio mal dirigido. Algo que Espriu parece entrever cuando dice de Pòrcel: 

“[…] i cremes […] en la flama imitada del teu cervell”
"[...] y quemas [...] en la llama imitada de tu cerebro"

De la carta natal de Bartomeu hay que destacar una poderosa conjunción de Venus y Plutón, fusión del  astro del amor y del planeta de la muerte y el Inframundo, que entonces aún estaba por descubrir. Esta conjunción es, según el certero astrólogo Segundo Ruiz, una combinación que predispone un intenso erotismo, magnetismo personal, a grandes obsesiones sentimentales, que pueden ocasionar celos, juegos de poder, e incluso llevar a la muerte por amor . Espriu recuerda que le gustaban las mujeres bonitas. También fascinó a otro poeta de su época, el igualadino Joan Llacuna. Hay que destacar su poblada casa de Géminis, propia de escritores ya que es un signo de comunicación por excelencia regida por Mercurio. La conjunción de Lilith, la Luna Negra con Quirón en Piscis, propia de la generación de esos años, nos induce un punto algo fatalista al estar en cuadratura con Saturno en el signo de Géminis. Como dijo Salvador Espriu, que tenía la misma, al referirse a la Guerra (In)Civil Española: 

"al iniciarse la guerra civil, yo me sentía republicano y partidario del concepto de una España federal. Por tanto, no deseaba entonces, ni deseo ahora, el enfrentamiento sino la concordia. Sufrí mucho, espiritualmente, porque sufrí por ambos bandos."  
Fuente: Salvador Espriu, La pell de brau, Madrid, Cuadernos para el diálogo, 1968, p. 174.

Ese sufrimiento aparentemente abstracto se concreta en la separación, por culpa de sus diferencias políticas, entre Espriu y Rosselló-Pórcel. Dirá Espriu comentando Las horas de Josep Pla: "Rosselló era de la llamarada y yo no. Él quería que ganara un bando para hacer limpieza. Yo era partidario de una reconciliación. " Y también:" Rosselló era muy comunista, y yo no lo soy nada. Si ahora estuviera vivo y nos viéramos ni nos hablaríamos.". Y en el mismo libro, y quizá en un tono más general Espriu se lamenta: "Hicimos envenenar la [vida] de los que más queríamos."

Sinastria de B. Rosselló-Pòrcel
y Salvador Espriu
La sinastria (combinación de cartas natales) con Salvador Espriu es bastante explicativa de la buena relación que ambos construyeron brevemente y que el destino no permitió continuar, pues la enfermedad, la guerra y la muerte (tres de los cuatro jinetes del Apocalipsis) los separaron. De entrada es una relación entre personas nacidas en la misma época del año, verano de 1913, un año antes de la I Guerra Mundial. Pero esta proximidad natalicia no implica siempre que dos cartas deban ser armónicas pues tienen ascendentes diferentes muy probablemente y si bien es evidente que los lentos planetas transpersonales (Urano, Plutón, Neptuno) e incluso los sociales (Júpiter y Saturno), que tampoco varian mucho en un mes de movimiento forman aspectos con elementos que si cambian de posición más rápidamente: Sol, Luna, Mercurio, Venus y Marte. Además que cada persona puede expresar de forma diferente cada uno de los planetas o optar por algunas de sus subpersonalidades desechando otras que esten presentes en la misma carta.  Y en esos aspectos personales se ve que la sinastría es maravillosamente complementaria. Abundan los trígonos, aspectos positivos de 90º, semisextiles, las conjunciones (en especial la de Marte -Bartomeu- y Venus -Espriu- con una diferencia de un grado, planetas que reflejan siempre un grado de afecto amoroso, sea carnal o no, entre dos personas cuando se encuentran en conjunción). Además Plutón, el gran transformador aspecta a Venus y Marte, por lo que está claro que hay una gran capacidad de alumbrar algo nuevo a través de esa relación. En cualquier manual de sinastría se nos enseña que esta conjunción es muy relevante a la hora de leer una sianstria, pues tradicionalmente se asocia al amor, además ambos planetas estaban en trígono con Urano, lo cual aporta chispa, novedad, fascinación, tensión eléctrica, pero no estabilidad en una relación, sea de pareja, amistad o profesional. A este respecto hay autores como Galves que han defendido una posible atracción entre ambos, dada la soltería eterna de Espriu, y otros, en cambio, como Pons, un reciente biógrafo de Espriu, que asegura que: "Descarto totalmente la relación homosexual de Espriu y Rosselló-Pòrcel porque no tuvieron tiempo, primero debían haber asumido su homosexualidad y después practicarla, y en esa época eran cuestiones difíciles." Aunque reconoce que: "la admiración mutua era muy grande". Una tesis que es más que plausible y que recordaría a la pareja Lorca y Dalí. Los que estudian este tema en la literatura catalana ya tienen ahora un punto de vista nuevo para comprender la relación entre Espriu y Rosselló-Pòrcel, que a la vista parece muy armónica (Venus, Marte, Sol, Júpiter, probablemente la Luna); contingente y transformadora (Venus y Plutón, lo que yo llamo amor plutónico) aunque difícil respecto al Karma y Destino (Saturno, Luna Negra, Quirón y el Nodo Lunar, con sus respectivas cuadraturas).
Detalle de las conjunciones y aspectos,
especialemente Marte y Venus en Géminis
Polémicas aparte, en general pues la sinastría es muy buena. Y que la única cuadratura procede de la conjunción Plutón-Venus, antes reseñada, y de ese Saturno que compartían y que se relacionaba pésimamente con esa conjunción Quirón, Luna Negra en Piscis. Así pues esa relación ambivalente, entre el amor y el odio que antes hemos apuntado a partir de fragmentos de Espriu, que es el único que vivió y puede dar su versión de la relación parece que aumentó con el tiempo pues el recuerdo es tan traicionero como el tiempo. Hay que señalar que al desconocer la hora exacta de nacimiento  (se ha usado en ambos las 12 horas como referencia) no permite conocer una distribución de casas, ni el ascendente y las lunas podrian ofrecer aspectos distintos que podrían matizar, y bastante la sinastría de las cartas. Aún así el Sol de Espriu está en trígono con ese aspecto pisciano, en ambos hay una inquietud mística y una fascinación por la muerte que quizás era un ejercicio de exorzicación de esa inquietante presencia, ese fatalismo profético, de Pòrcel en su poema Ronda amb fantasmes (Ronda con fantasmas):
Manuscrito de En la meva mort
(En mi muerte)

“Viuré l’hora impura de les aspres angúnies mudes, amb la por de morir tot sol en el carrer.”
"Viviré la hora impura de las ásperas angustias mudas, con el miedo de morir solo en la calle."


La obra de Espriu, que contiene según los estudiosos, elementos de la cábala judía, lo cual lo liga con toda la tradición occidental universal, explica la fascinación que pudo ejercer un poema como Imitació del foc (Imitación del fuego), poema que Porcel le dedicó, en alguien como él en su juventud. Pòrcel se revela como un autor elegido para llevar un mensaje. Y sumado a la sombra profética de una muerte que le acechaba, tal y como aparece en su poema En la meva mort (En mi muerte) que contiene versos de una belleza difícil de explicar, però muy propios de Piscis: el miedo a la disolución del Ego en el Todo. 


Hay otro poema de Rosselló-Pòrcel que capta ese dinamismo entre el optimismo y el vigor leonino y el pesimismo de Piscis, esa dinámica tan heraclitiana del fuego que lucha por no extinguirse, siempre vivaz, siempre al borde de desfallecer, pero eterno como el mismo mundo. Ese intento de Union Mística, de trabajo alquímico, de síntesis entre contrarios, en la lucha por integrar al Todo fluye del río de Heráclito y la eternidad del Ser plasmada en el lenguaje, como instrumento divino puede captarse en este magnífico fragmento de El captiu (El cautivo):


Per mi t’atansaràs                                                         Por mi te acercarás
al riu encès que passa,                                                  al río encendido que pasa
a la llum que defineix les coses                                    a la luz que define las cosas
que han estat donades als noms,                                   que han sido dadas a los nombres

 Segun Roberto Mosquera: "El fuego es en Rosselló la máxima expresión de la pureza, el dinamismo y la ascensión. Es el contraste a la oscuridad, la caída y la muerte. ".  Veamos el final del poema A Mallorca durant la Guerra Civil dentro de la tercera parte (Rosa Secreta) de Imitació del foc (Imitación del fuego):

Tota la meva vida es lliga a tu, 
com en la nit les flames a la fosca. 

(Toda mi vida se liga a tí,
como en la noche las llamas a la oscuridad)


Como vemos el fuego es omnipresente en la breve obra porceliana. Es evidente que Pòrcel era portador de una verdad trascendente y que estaba "tocado" por el fuego del espíritu. Y que él era consciente de ese destino. Como ejemplo este fragmento de El captiu (El cautivo) directamente traducido:

Alba sin ángeles, sin pájaros,
alba de cristales y de voces,
horno apagado,
entre los muros de los sueño y la vía
de la batalla temblorosa.
Yo soy el héroe de esta verdad
y me enderezaba, increado, puro,
para cantar mi himno ...


Salvador Espriu tubo veleidades por la Egiptología en su juventud y vio su ambición frustrada por la guerra. Embelesado por Egipto, la gran civilización del Sol, Salvador no podía dejar de percibir esa energía ígnea de Pòrcel a pesar de la pobre descripción que hace de su amigo Bartomeu ya casi en los años cincuenta, cuando el tiempo ya había pasado y la gris ceniza de la posguerra lo había cubierto todo, incluso el recuerdo de aquellos sueños de juventud:

"(Pòrcel) Era de constitución física frágil, nervioso por herencia materna, de boca grande y con facilidad risueña, el cráneo grande, de estatura media, rosado y de ojos azulados. Llevaba gafas, que "ayudaban" su tipo de intelectual. "

"De las cualidades del mármol, desde un rostro de vencido rebelde, no devolverá a ninguna oreja una voz viva, no se enderezará la carne contra el olvido. Veo un hombre joven y nervioso, muy noble, bueno y suficientemente inteligente para parecer sencillo."

O más adelante en una chanza respecto a su origen, en una charla de homenaje el 6 de diciembre de 1984, donde Espriu parece más severo, incluso despectivo, dada la gran desigualdad social entre ambos, pues él era hijo de un notario y de família conservadora:

Hijo de don Vicente, un pobre merchante (creo) de exiguas mercancías, y de la señora Francesca, una "mujer de su casa" (de la que el chico estaba muy emmarado), y discípulo predilecto de Gabriel Alomar.

Aunque era difícil que Espriu reconociera entonces a ese amigo de juventud más virtudes pues todo se había desdibujado con el tiempo y esa incierta gloria de un día de abril era ya muy lejana. Espriu era hombre de cementerios y quizás no estaba para recordar con nostalgia lo que el viento se llevó. Quizás era más fácil fingir que ya no le importaba tanto.


Expedición universitaria de 1933 a Egipto
En 1933 ambos habían participado, en plena primavera republicana, en el conocido crucero por el Mediterráneo junto a destacados miembros de la intelectualidad madrileña y barcelonesa.  Egipto fue sin duda un momento especial en sus vidas, pues todo viajero guarda un recuerdo imborrable de ese paisaje tan lleno de historia. Los hijos del sol volvían a casa. Volviendo al análisis más astrológico, podemos decir que tener en una carta natal el Sol en Leo en conjunción a Mercurio es algo que ya imprime mucho carácter de fuego al nativo. Si le añadimos la más que probable Luna en Leo, que en función de la hora de nacimiento de Pòrcel, que desconozco, podria estar muy probablemente en conjunción al Sol y Mercurio formando un Stellium (conjunción de tres o más planetas) que de por si ya justificarían un poema como Imitació del foc (Imitación del fuego). Un fuego tan lleno de imágenes místicas y donde resuena la tradición luliana, con quién compartían orígenes mallorquines. 

También es evidente que en marzo de 1936, en plena oposición de Saturno (el viejo orden, la restricción, la vejez y la muerte) estaba en oposición a Neptuno (planeta del misticismo, las utopías, el autoengaño, la compasión universal) coincidía con la cuadratura de Urano sobre Urano natal y el tránsito del Nodo Lunar del destino sobre Júpiter en su carta natal. Y es entonces cuando Porcel escribe En la meva mort (En mi muerte), publicado posteriormente dentro de Imitació del foc (Imitación del fuego):

 “Inútil desesper del vespre! L’alba s’acosta ja amb l’espasa, i l’ardor temerari que m’encén allunya les estrelles.”

"Inútil desespero de la noche! El amanecer se acerca ya con la espada, y el ardor temerario que me enciende aleja las estrellas. "

Dos años más tarde Espriu que conocía los temores de su amigo responde preguntado por Marià Manent acerca de la muerte de Rosselló-Pòrcel en enero 1938, cumpliéndose el fatal augurio realizado por el propio poeta años antes. Como sucede con Antonio Machado y su poesia, su creación artística prefiguró su destino, en una danza sincrónica difícil de explicar desde la casualidad o la causalidad: 

“Morí a l’endemà, a mitja tarda, sol, sense coneixement.”
"Murió al día siguiente, a media tarde, solo, sin conocimiento."



CODA

Cuando a medianoche se escuche
pasar una invisible comparsa
con música maravillosa y grandes voces,
tu suerte que declina, tus obras fracasadas
los planes de tu vida que resultaron errados
no llores vanamente.
Como hombre preparado desde tiempo atrás,
como un valiente
di tu adiós a Alejandría, que se aleja.
No te engañes no digas que fue un sueño
No aceptes tan vanas esperanzas.
Como hombre preparado desde tiempo atrás,
como un valiente
como corresponde a quien de tal ciudad fue digno
acércate con paso firme a la ventana,
y escucha con emoción -no con lamentos
ni ruegos de débiles- como último placer,
los sones, los maravillosos instrumentos de la
comparsa misteriosa
y di tu adiós a esa Alejandría
que pierdes para siempre.
CAVAFIS, El dios abandona a Antonio


dimarts, 18 d’abril de 2017

Sinastria de pareja de F. Nietzsche y Lou Andreas-Salomé: una perspectiva astrológica del amor como camino al conocimiento

Sinastria de pareja de F. Nietzsche y Lou Andreas-Salomé: una perspectiva astrológica del amor como camino al conocimiento 

"Oh tú que con dardo de fuego el hielo de mi alma has roto!"
La Gaya Ciencia, F. Nietzsche

“¿En virtud de qué estrellas hemos ido a encontrarnos los dos aquí?”
Palabras de Nietzsche en presentarse a Lou Andreas-Salomé 

Lou Andreas-Salomé
Dijo Napoleón que los hombres verdaderamente brillantes eran como meteoros destinados a iluminar las tinieblas de su época. Nietzsche, gran admirador del genio corso, fue un meteoro que produjo un gran impacto, incendio y devastación en las letras y el arte durante el siglo XX. Y su sombra sigue allí. Y no creo que sepamos vencer tan fácilmente esa sombra que, como la de Buda en las cuevas, seguirá proyectándose durante siglos. Reza el tópico que detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer. y en este caso el tópico se repite. Su madre y su hermana no fueron esa gran mujer, pero si lo fue la poetisa rusa, liberal y pionera del feminismo en el sentido práctico: Lou Andreas-Salomé. ¿Estás dispuesto a dejarte romper por dentro?, decía proféticamente a sus futuros partenaires. Dejó un reguero de amantes, y aunque se casó tubo romances con gente como Rilke o colaboró con Sigmund Freud. Se ha escrito de ella que era “dueña de un impulso vital, audaz y ciego” y que ella dijo de sí misma: "¿Por qué mis actos más espontáneos han provocado tanta desdicha?". Como vemos a lo largo del tiempo vió el abasto y las consecuencias de su actos, del karma generado. Desconocemos su hora exacta de nacimiento con lo que su carta natal es incompleta ya que desconocemos ascendente y distribución de casas. 

Nacida el 12 de febrero de 1861 era hija de un general del zar de Rusia Alejandro II, un hombre dedicado a los grandes valores del siglo XIX: Dios, la Patria y la família. Los ideales burgeses que Nietzsche dedicó su vida a demoler hasta los cimientos, para combatir según el filósofo el fantasma del Nihilismo que iba a provocar la Muerte de Dios. Aunque probablemente Nietzsche formó parte de ese Nihilismo que tanto dijo combatir. Y quién sabe sinó fue su más grande profeta. Aunque esa pregunta la dejaremos a los filósofos.
Su obra, tan genial como prueba de un fracaso personal convertido en monumento al vitalismo, sigue siendo de actualidad, y puede que  lo sea cada vez más. Profeticamente escribió: "quizás en el año 2000 pueda ser comprendido"“Friedrich era ante todo una personalidad religiosa. Sólo comprendiéndolo será posible arrojar algo de luz sobre el sentido profundo de su obra, de sus sufrimientos y de sus apoteosis”, recordava Lou. De su primera impresión recuerda su aspecto impoluto, su miopia y sus finas y hermosas manos, 
Se conocieron en Roma durante la primavera de 1882. Un año después Nietzsche publica su gran obra Así habló Zaratustra, su texto más complejo y enigmático, cargado de simbolismos, metáforas. En abril de 1882 los tránsitos para Roma indican que Júpiter y Neptuno estaban en conjunción en Tauro (grado 27) y Saturno y Neptuno también en Tauro (grado 12 y 15 respectivamente). Venus estaba en el grado 2. Una primavera tauriana, un momento excpecional en el cosmos, singular único e irrepetible. Aunque Nietzsche con su Eterno Retorno no estaria de acuerdo con eso quizás. Seria muy interesante analizar los tránsitos sobre cada una de las cartas natales. Pero eso ya es material para otro artículo. Pero vemos que Venus estaba en conjunción con el Plutón de Lou. Nietzsche que tenía en su carta natal la fatídica oposición Sol-Plutón, que era el regente de su Ascendente y tenia en buen aspecto (sextil) con Neptuno, lo cual le bendijo con esa gran capacidad profética y visionaria de la conciencia colectiva era un buen avatar para esa Perséfone que era Lou Salomé. Ambos iban a viajar  al Hades a buscar sus almas. 

Lo que trataremos de comprender es la sinastria de pareja (yuxtaposición de las cartas natales de F. Nietzsche y Lou Salomé) entre estos dos grandes personajes de la cultura occidental en una relación que cambió el curso de las letras y el arte. En honor a la verdad habria que añadir la del poeta Paul Reé, con quién configuraron un triángulo de inspiración, celos entre tanto genio, locura y melancolía. Querían fundar una pequeña comunidad de espíritus libres que convivieran juntos en París. La cosa no funcionó. Lou se casó con un hombre con quién solo convivia, Nietzsche acabó solo y Reé Reé se quitó la vida mucho más tarde, un suceso que a pesar de que ya no tenian relación la impactó y la llevó a una profunda depresión de la que ella salió con ayuda psicológica. Parece que estaba más interesada en Paul que en Friedrich, y siempre lo estuvo. Estaria bien analizarlo globalmente. Pero no da para tanto la vaca y nos limitaremos al análisis de ellos dos, entre otras cosas porque Nietzsche fue el más importante de los tres. Sus palabras en más allá del bien y del mal, escrito en 1886 son bastante elocuentes como podremos ver:

"Siempre hay algo de locura en el amor. Pero también hay siempre alguna razón en la locura."

"Lo que se hace por amor siempre está más allá del bien y del mal".

Una de las dos
míticas fotos del
 triangulo: Salomé, Reé y
Nietzsche
1-De entrada vemos como el Sol de N. está en sextil con Júpiter, lo cual propicia la camaradería, respeto  y cuadratura al Nodo o destino de Lou. Por lo que vemos que era un matrimonio muy difícil en una mujer consciente de su destino de perfeccionamiento y continuo aprendizaje. En caso de haberse casado con un hombre tan genial como Nietzsche probablemente habría acabado como tantas esposas de hombres brillantes en ese tiempo: como Harriet Taylor o Mileva Maric, ensombrecida por un gran hombre. En esta línea el individualista Urano de Lou estaba en oposición a la Luna y al Nodo Lunar Norte de Nietzsche. Así que el destino debía unirlos por un tiempo, pero dificultaba una unión para toda la vida. De echo probablemente nunca tuvieron más que besos y abrazos por lo que se deduce de al biografia de Lou. 
2-Conjunción doble de Venus con Saturno: Difícilmente se puede dar en una sinastria tal conjunción. Y ambas con diferencia de un grado. Segun Ronald Davison (autor del libro Sinastria: Comprender las relaciones humanas a través de la astrologia de Ediciones Obelisco) esta relación tiende a favorecer una relación a largo plazo ya que Venus admira la integralidad y formalidad saturninas. Venus es el amor que escoge lo útil, lo bello, el amor platónico en el sentido original. Pero no promete momentos de éxtasis. Y también la rigidez de Saturno impide demostraciones de afecto. Es evidente que Lou y Friedrich eran muy jóvenes y llenos de complejos heredados de una infancia traumática debido a la pedagogia y educación represiva del siglo XIX, algo que no empieza a cambiar hasta el florecimiento de la psicologia en los círculos de Viena y Estados Unidos. 
       Es un indicador de una relación de aprendizaje mútuo, ya que Venus ve las limitaciones y peligros de sus encantos y Saturno la frialdad y la excesiva demanda que ejerce sobre el otro. Nietzsche escribió: "Lou está preparada como nadie para la parte de mi filosofía silenciada hasta ahora...". 
3-Conjunción de Plutón con Marte y Plutón en trigono con Venus: un Plutón amenazante de Nietzsche en Aries en conjuncióin a Marte, cuadratura al Nodo Lunar Norte de Lou y en buen aspecto con Júpiter y Luna nos indica que estamos en una relación transformadora. Según Davison Marte puede sacar a relucir todos los impulsos y deseos físicos reprimidos de Plutón. En este caso la frase de Nietzsche sobre el dardo de fuego que derrite el hielo del alma encaja como un guante. A veces a la astrología se le puede hacer decir cualquier cosa, pero quién haya experimentado una relación plutoniana (con Venus y Marte por medio) no lo olvidará jamás. Y eso no pude forzarse en una sinastria porque la carta es un hecho empírico, un dato no una interpretación. Y una doble conjunción como la anterior o como esta no puede manipularse. Es un aspecto que promete indagación, profundidad, deseo pero no promete felicidad sinó conflicto, lucha de poder y agresividad. Recordemos las palabras de Lou Salomé acerca de los instintos sádicos de Nietzsche. Recordemos ese Plutón en oposición al Sol de la carta del alemán y sus versos en el Anticristo, obra loca de un filósofo loco que se volvió loco. Loco de amor quizás...

¿Qué es lo bueno? Todo lo que eleva en el hombre el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo.
¿Qué es lo malo? Todo lo que proviene de la debilidad.
¿Qué es la felicidad? El sentimiento de lo que acrece el poder; el sentimiento de haber superado una resistencia. No contento, sino mayor poderío; no paz en general, sino guerra: no virtud, sino habilidad (virtud en el estilo del Renacimiento, virtud libre de moralina). Los débiles y los fracasados deben perecer; ésta es la primera proposición de nuestro amor a los hombres. Y hay que ayudarlos a perecer.
¿Qué es lo más perjudicial que cualquier vicio? La acción compasiva hacia todos los fracasados y los débiles: el cristianismo.
El Anticristo, F. Nietzsche

En la relación entre Venus de Nietzsche y el Plutón de Lou vemos como el inicio de la relación fue muy positivo, lleno de promesas, ternura, y con una conciencia del poder sexual del otro ya que genera atracción irresistible, y que incluso puede llevar a atenciones no deseadas (Nietzsche le pidió matrimonio en las primeras citas) lo cual concuerda mucho con la relación atractivamente fatal que mantuvieron. En la cual la incompleta realción carnal les mantuvo en una relación platónica, tan  divina como demoníaca. Nietzsche pasó del amor al odio, sacándo de si sus peores palabras que no reproduciré aquí. 

Podríamos trabajar más aspectos, algunos de muy positivos como la fascinación del Sol de Lou por el Neptuno en buen aspecto de Nietzsche; la relación de Venus (él) y Marte (ella), la conjunción Neptuno Júpiter por ejemplo, que daban otras posibilidades a la pareja. Pero es bastante relevante lo encontrado en estos tres densos puntos. Plutón en una relación siempre transforma aunque quizás no de estabilidad. Puede haber creatividad y descubrimiento, pero engendrados por el dolor de la imposibilidad del amor. Es muy interesante la película húngara basada en el libro del mismo nombre de Irvin D. Yalom llamada El día que Nietzsche lloró que pueden enontrar completa en youtube. Verla no le dejará a nadie indiferente. 



dilluns, 10 d’abril de 2017

De Aries a Piscis: un viaje arquetípico por el Zodíaco y el camino del héroe de J. Campbell

De Aries a Piscis: un viaje arquetípico por el Zodíaco y el camino del héroe de J. Campbell

"En cuanto la poesía del mito es interpretada como biografía, historia o ciencia, muere."

"No todos los que vacilan están perdidos. La psique tiene muchos secretos en reserva. Y no se descubren a menos que sea necesario."

Joseph Campbell

Tapiz de la creación
 (Catedral de Girona)

Voy a tratar de describir un viaje arquetípico por las XII casas del zodíaco, a partir de Aries hasta Piscis, relacionandolo con el viaje del héroe de Joseph Campbell. Este camino es muy útil también para escritores o guionistas, pues los 12 signos pueden usarse para crear personajes literarios muy ricos a partir de la simple combinación de planetas y casas. Algo que desarrollaré más adelante en un artículo aparte. El viaje de Campbell es una estructura arquetípica de la mitología universal que ha sido utilizada en cientos de narraciones y películas. El monomito es una estructura que tiene variaciones pero presenta una estructura repetitiva y que a veces se repite vairas veces en la vida de una persona.

CASA 1: ARIES
Viaje por el zodíaco
La casa del impulso inicial. El Big Bang del universo, el espermatozoide que fecunda el óvulo en su ciego impulso hacia la vida. Energia aún sin forma. Corresponde al estadio previo a la aventura la fuerza original del héroe, normalmente un granjero, o un herrero, quizás un niño arrojado a su destino. El héroe parte de una situación mundana de normalidad en la que de pronto le llega una información que actúa en su mente como llamada hacia lo desconocido. Un bosque, un reino oculto, bajo las olas o en las alturas celestes, una isla secreta, la elevada cima de una montaña, o un estado de sueño profundo. El héroe puede salir por su propia voluntad para llevar a cabo la aventura, al igual que Teseo cuando llegó a la ciudad de su padre, Atenas, y escuchó la horrible historia del Minotauro, o puede ser empujado o enviado al extranjero por un agente benigno o maligno, como Odiseo, que fue impulsado a través del Mediterráneo por los vientos del airado dios Poseidón. La aventura puede comenzar debido a un simple error... o aún más, uno puede hallarse simplemente paseando cuando, de forma casual, un fenómeno singular que pasa por el lugar llama la atención de su ojo errante, atrayéndolo a apartarse de los caminos frecuentados por el hombre. La soledad del YO se complementa con el TÚ de Libra en casa VII, en el llamado eje del encuentro.
CASA 2: TAURO
El rechazo de la llamada es el estadio del viaje campbelliano que se corresponde con la casa de Tauro. Tauro se rije por el principio del placer, como el niño humano. Es posesivo y acomodado, no busca riesgos. El futuro héroe se niega en principio a prestarle atención. Esto puede ser por su sentido del deber u obligación, por el miedo, la inseguridad, un sentimiento de debilidad, o cualquiera de las posibles razones que actúan para mantener a la persona en sus circunstancias normales. Escorpio en la casa VIII es el contrapunto a esa comodidad y sensualidad. Pues Escorpio es pulsión y cambio, profundo en vez de superficial como Tauro. A este eje le llamamos de las posesiones y procesos. Tauro quiere conservar todo y Escorpio debe afrontar la pérdida, o el miedo a la pérdida. 
Frodo y Sam, hermanos y arquetipos de Tauro y Géminis
CASA 3: GÉMINIS
Una vez que el héroe se ha comprometido en la búsqueda, consciente o inconscientemente, aparece un guía o ayudante mágico, o se le revela entre las personas conocidas. A menudo, este tutor sobrenatural presentará al héroe uno o varios talismanes o artefactos que lo ayudarán más adelante en la búsqueda. La casa 3 puede identificarse con la mente, la comunicación y las ideas. Con el hermano, muchas veces imaginario en el que el niño proyecta su dualidad innata. A veces es un hermano real o un amigo de la infancia. Ese encuentro en Géminis se relaciona con la casa IX en Sagitario, el mentor filósofo en el eje del pensamiento.
CASA 4: CÁNCER
Esta casa es quizás la que encaja menos en el esquema campbelliano pues en astrologia se corresponde a un estadio previo a la aventura pues indica el mundo interior, la relación con la madre (representada por la Luna en relación con Saturno, regente de Capricornio en la casa X), las raíces y el hogar. Seria pues un complemento de la casa 1 y 2 ya que el héroe, como Frodo antes de salir de la comarca hecha la vista atrás para contemplar por última vez su hogar. El grupo es lo que permite al hombre realizar posteriormente  en el eje de la individuación que culmina en la casa X en la soledad de Capricornio. Al contrario de lo que decía F. Nietzsche cuando argumentaba que el individuo siempre lucha para no ser absorbido por la tribu es el colectivo que permite al individuo desarrollarse. Sin ese marco canceriano que le da cobijo y forma esa energia en estado bruto, la que nace en Aries, se perdería en el espacio vagando sin forma, o lo que es lo mismo el individuo no florecería porque permaneceria en un estadio animal y no humano, limitado a obtener recursos para su supervivencia y no podría desarrollar ese potencial. Sin un mundo y un hogar que proteger el héroe no puede serlo, ni salvarse. Ha llegado el momento de cruzar el umbral...
CASA 5: LEO
La casa del Ego, del orgullo de la personalidad que toma conciencia de su singularidad en el mundo.
Escudo de Gryffindor
El niño que sueña con ser rey, la niña que suspira por ser princesa, el deportista que imagina triunfos, el músico que anhela la audiéncia llena del teatro... El Ego que debe comenzar a construirse para, como decía el difunto S. Pannikar entre los 0 y los 40 años, que no nos aplasten los demás. Un Ego del que luego desprendernos para no convertirnos en la cara oscura del León arrogante: el tirano, el dictador, el devorador de mundos. Frodo toma en Lorien la decisión de llevar el Anillo Único al Monte del Destino. Ese es un momento leonino. El cruce del primer umbral es el estadio del viaje de Campbell al que podríamos situar este momento. Quizás también el momento en Hogwarts donde Harry es reconocido por el sombrero como miembro de la casa Gryffyndor. Leo tiene a Acuario en la casa XI como el contrapunto en el eje de las relaciones. Pues el León es el Ego y Acuario la donación del Ego hacia lo comunitario, la culminación de ese Ego individual que ha sido nutrido por la Madre en Cáncer en su tarea para el colectivo. El vientre de la ballena representa la separación final del yo y del mundo conocidos por parte del héroe. Al participar en esta etapa, la persona muestra disposición a someterse a una metamorfosis.

Harry encuentra su camino hacia el Ego
CASA 6: VIRGO
Galadriel, arquetipo de lo virginiano
En esta casa creo que podemos decir que se representa el momento que Campbell denomina el encuentro con la Diosa. Lo femenino es el contrapunto a lo materno, que se ha experimentado en la casa 4. Virgo es la madre, o puede serlo, pero la madre en un sentido más mercurial, es decir no como nutrición o placer sinó como gnosis, como conocimiento. Entre Virgo, que está asociado a las Vestales, que eran sacerdotisas que se dedicaban a custodiar los templos. Aquí la Diosa puede ser maternal o protectora como Galadriel, o seductora como la diosa Ishtar en la Epopeya de Gilgamesh. En el caso de la mujer también ella se enfrenta a ese doble camino: elegirá el camino de la tentación o la maternidad, o quizás el celibato para dedicarse a cuidar al mundo. Esa decisión dice Campbell nos enfrenta con la energia que desde siempre ha creado el mundo: la Diosa que creaba todo antes que la civilización patriarcal lo sometiera a sus dioses masculinos, como es el caso del Marduk babilónico y Tiamat, el dragón primitivo, fuente de la vida, o Gea y su hijo Cronos. En el Señor de los Anillos esa energia se puede associar a la relación de Frodo con Galadriel, una especia de madre sustituta que, como la madre Mary del Let it be de Paul Mc Cartney, se aparece al héroe en los trances más duros del camino. No podemos olvidar que Galadriel tiene también la tentación de usar el anillo y devenir una reina oscura a la que todos amen. La proximidad de Escorpio, en la casa VIII, entre la qual se encuentra Libra, que significa el compromiso, nos advierte de los peligros que acechan cuando tratamos con la energia vivificadora y mortal de la Diosa. Según Alejandro Lodi en astrología siempre debemos tener un pie en Virgo y otro en Piscis, en la razón y el orden virginiano y en el sueño y la fe neptunianas en el eje del existencialismo de las casas VI y XII. 
CASA 7: LIBRA
En libra se habla de compromiso, de unión, de pacto, de justícia. Es la casa del matrimonio y las
La justícia debe alcanzar a todos,
pero está a ciegas
uniones estables. De aquí también surgen los enemigos declarados, pues no todos los que acompañan al héroe buscan su triunfo, pues todos tienen sus motivaciones. He aquí las figuras cambiantes, como las denomina el profesor de escritura Cristopher Vogler, que parece que acompañen al héroe pero no sabemos cual es su objetivo. Libra busca el pacto y la estabilidad a través del amor. Venus rige esta casa que como hemos comentado antes tiene en Aries su polaridad. De hecho una vez el héroe ha aprendido a viajar en comunidad se da cuenta que eso es muy difícil, a veces imposible ya que no se puede contentar a todos, ni a la pareja a veces. Esas uniones, incluso los matrimonios, que parecen estables y permanentes se rompen, surje la tensión y el anhelo del impulso individual que nos lleva a las crisis escorpianas, donde se juntan el sexo al que se accede a través de Libra, que siempre es el otro o los otros, 



CASA 8: ESCORPIO

Boromir rompe la Comunidad
del Anillo
Campbell describe la Apoteósis como el momento en que alguien sufre una muerte física, o muere en La casa VIII concentra todos los temores de la astrología, almenos en la más tradicional. La casa de la muerte, del sexo, las metamorfosis y los bienes compartidos o heredados. Es una casa que da dones a los que sobreviven a su paso por ese momento de muerte y renacimiento que Escorpio, con Plutón como regente, el señor del Inframundo y compañero de Perséfone, teme y conoce. Ese paso es el Escila y el Caribdis del regreso de Ulises a casa, o del regreso del alma a su lugar de origen. Podemos decir que es una experiencia vital de resonancias órficas y dionisíacas, de crisis dolorosas. Por eso Escorpio, que teme al cambio, se convierte en sanador y cuidador si logra vencer ese miedo vital que le caracteriza. La muerte y resurrección de Gandalf es un ejemplo de esa crisis escorpina que si se supera es un paso previo a la bendición o don definitivo es el logro del objetivo de la misión. Es aquello en cuya consecución se esforzó la persona. En literatura esta crisis tiene muchas representaciones y a veces sucede en varios momentos de la trama, al igual que en muchos momentos de la vida de una persona: separaciones, muertes, alejamientos, etc. Todos ellos casos de ruptura de los vínculos y asociaciones librianas. La pulsión amenaza de derrotar al héroe y perderlo en sus oscuridades y recovecos más profundos.
Debe ir hacia el sí mismo para vivir en el espíritu. Él o ella se mueve más allá de los pares de opuestos, trasladándose a un estado de conocimiento divino, al amor, la compasión, la felicidad. Una forma más mundana de ver este paso es que se trata de un período de descanso, paz y plenitud previo al comienzo del regreso del héroe.

Hades y Perséfone
«Los que saben, no sólo que lo Eterno se encuentra en ellos, sino que lo que ellos son realmente, y todas las cosas, es lo Eterno, habitan en los bosques del deseo satisfecho, beben el brebaje de la inmortalidad y escuchan en todas partes la música inaudita de la concordia eterna»
J. Campbell






CASA 9: SAGITARIO
La libertad de la llanura es lo que anhela Sagitario, una vez que ha superado la ruptura de los vínculos librianos y ha afrontado ese temor a la pérdida de lo que parecía eterno (amor, amistad, la justícia, los grandes ideales de la juventud), incluso el propio Ego como ancla de la persona ante la amenaza de la disolución de la psique en el magma de la locura y el olvido, la Nada que acechaba en la crisis de Escorpio. Esa superación o conjuración del nihilismo no es completa, pues la libertad de Sagitario es indolente, no tiene rumbo. Va de un lado para otro, como un niño que ha descubierto de nuevo la vida. Campbell lo denomina la negativa a regresar. Después de haber encontrado la felicidad y la iluminación en el otro mundo, el héroe rehúsa volver al mundo ordinario a otorgar el don adquirido a sus semejantes. Campbell dice:  «Cuando la búsqueda heroica se ha cumplido, a través de la posesión de la fuente, o por medio de la gracia de alguna personificación masculina o femenina, humana o animal, el aventurero aún debe regresar con su trofeo de transmutación vital. El periplo completo, la norma del monomito, exige que el héroe comience el trabajo de transportar las runas de la sabiduría, el vellocino de oro, o su bella durmiente, de nuevo al reino de la humanidad, donde el don adquirido puede redundar en la renovación de la comunidad, la nación, el planeta o los Diez Mil Mundos. Pero esta responsabilidad frecuentemente no se asume. Incluso Gautama Buda, tras su triunfo, dudaba de que el mensaje de realización pudiera ser comunicado a otros, y otros santos han muerto embebidos en el éxtasis supremo. El pensamiento mercurial de Géminis asciende por medio de Hermes, dios de la comunicación que se ha enfrentado al reto de las serpientes enroscadas, uno de los símbolos de Escorpio sobre la lucha entre el bien y el mal: nuestra parte humana o el neocórtex, contra la parte animal, especialmente la del cerebro reptiliano, más antiguo y ancestral que se encuentra en nuestro interior, como ya sabían los platónicos y los gnósticos. En Sagitario ese pensamiento deviene Jupiterino, expansivo, entusiasta. Entusiasmo proviene del griego y viene a decir que alguién está poseído por Dios (Theos/Zeus/Deus/Dios) o que Dios está en él. Así los griegos denominaban a aquel que tenía el ímpetu para dar coraje a los otros, para alegrar la existencia con su presencia como el "héroe desbordante de alegría" de que hablaba Nietzsche en sus obras. 
CASA 10: CAPRICORNIO
Frodo ascendiendo la Montaña
El paso de la libertad de la llanura a la subida a la montaña. Del entusiasmo jupiterino al perfeccionamiento de Saturno, el guardian del umbral y señor del Karma, el Maestro del Zodíaco. La montaña es agreste, escarpada, solitaria. Aquí debe perfeccionarse lo aprendido antes de descender de nuevo para ayudar a los demás, el arquetipo que representa Acuario, el aguador. De lo contrario se corre el riesgo de llegar, como el Zaratustra de Nietzsche, demasiado temprano y ser incomprendido. Ese perfeccionamiento conlleva soledad, inhibición emocional, desapego, incluso depresiones y crisis de aislmiento. En ese estadio el héroe debe aprender a vivir solo como las cabras en la montaña, a doblar las rodillas de su Ego ante algo que es más grande que él, porque las fantasías narcisistas ya no le valen. De la abundancia de Cáncer en la casa IV ha pasado a la escasez de la casa X, de la compañia de la maternal Luna a la rigidez del frío Saturno. A esta fase le podríamos asignar el nombre campbelliano de e vuelo mágico:  «Si el héroe, tras su proeza, obtiene la bendición de la diosa o el dios y luego se le encarga explícitamente volver al mundo con un poco de elixir para la restauración de la sociedad, la etapa final de su aventura se produce con el apoyo de todos los poderes de su protector sobrenatural. Pero si el trofeo se ha alcanzado con la oposición de su tutor o si el deseo de volver al mundo del héroe no cuenta con el visto bueno de dioses o demonios, entonces la última etapa de la ronda mitológica se convierte en una animada, a menudo cómica, persecución. Este vuelo puede complicarse mediante obstáculos maravillosos o maniobras evasivas». A veces, el héroe debe escapar con el don, si se trata de algo que los dioses han guardado celosamente. El regreso puede resultar tan aventurero y peligroso como lo fue el viaje. Este es un momento que precede al Dharma, la revelación del deber vital a pesar de la circunstancia. Todo Karma siempre precede al Dharma. Como por ejemplo en el libro Victus 1714 del escritor A. Sánchez-Piñol que se inicia con el párragfo: 

Si el hombre es el único ser que posee una mente geométrica y racional,
¿por qué los indefensos combaten al poderoso y bien armado? ¿Por qué
los pocos se oponen a los muchos y los pequeños resisten a los grandes?
Yo lo sé. Por una palabra. 

CASA 11: ACUARIO
Sabina Spilrein, arquetipo de lo Acuariano
en el film Te doy mi alma
Ha llegado el momento de compartir con el mundo ese don que el héroe ha adquirido. Darse. El Ego leonino ha comprendido que el mal que combatia estaba también en él, en sus amigos en aquello que amaba y veía puro, pristino, libre de todo mal. Ahora sabe que la compasión, la donación y la solidaridad son el camino. Que el camino a la paz es la paz misma. El Aguador representa la generosidad y la abundancia que manan de un corazón ya perfeccionado y que ha combatido a esos demonios interiores. El bufón puede ser más bueno para el reino que el propio rey, el arquetipo del león, pues ya no tiene orgullo. La máscara del arlequín con su sonrisa y su tristeza son un juego para el héroe que ha comprendido el mundo y su danza. «La libertad de pasar de ida y vuelta a través de la división del mundo, desde la perspectiva de un espectro que cruzase desde la profundidad causal al otro lado, y de vuelta —sin contaminar los principios de un lado con los del otro, pero permitiendo que la mente se aperciba de uno en virtud del otro—, ese es el talento del maestro. El Bailarín Cósmico, advierte Nietzsche, no descansa pesadamente en un solo lugar, sino que alegre, ligero, gira y salta de una posición a otra. Es posible expresarse desde un solo punto en cada momento, pero eso no invalida las ideas en los otros puntos. Sus ambiciones personales se han disuelto por entero, ya no trata de vivir, sino de relajarse voluntariamente ante lo que pueda suceder en él, convirtiéndose, en una palabra, en un ente desconocido», según Campbell. Como en el fragmento del libro Victus1714 en el que Zubiría, tras ser un vanidos y egoista, pusilánime y cobarde comprende ante la carga estéril del general Villaroel en el Born de Barcelona:

Somos hojarascas que perduran. Estrellas que estallan, leyendas dilapidadas. Verdades sin más recompensa que la lucidez misma… Darse Zubiría, darse. 

El cruce del umbral de retorno en el esquema campbelliano. El sentido del regreso es la conservación de la sabiduría adquirida en la búsqueda, la incorporación de dicha sabiduría en una vida humana, y luego encontrar la manera de compartirla con el resto del mundo. Este paso suele ser representado por un héroe trascendental. Para un ser humano, puede significar el logro de un equilibrio entre lo material y espiritual. El héroe ha llegado a sentirse cómodo y competente tanto en el mundo interior como en el exterior.


CASA 12: PISCIS
Frodo antes de partir hacía
el oeste. Las aguas son una
referencia de Piscis
La casa regida por Neptuno, la del inconsciente, la de la disolución en el todo de nuevo para esperar una vida renovada o la liberación final. Esa casa es la del salto de fe del héroe al cruzar la Última Puerta. Poco puede decirse del Inconsciente Colectivo, pues es una quimera para unos, evidentemente los científicos materialistas, una esperanza de plenitud para otros. En esta casa los planetas se manifiestan a veces de forma oculta, traicionera, dominan la vida del individuo de forma sibilina hasta que este los ahce conscientes. Aunque también lo empujan de forma invisible hacía sus metas cuando estan en buen aspecto. Al fin y al cabo todo tiene destino, mejor o peor inicio o final, pues todo forma parte de la Magnum Opus, la gran obra de la creación divina o cósmica, como prefiera cada uno. La disolución en lo atómico para empezar un nuevo ciclo. Para Jung el inconsciente colectivo contenia todos los arquetipos existentes y de alguna manera explicaba el porque de los fenómenos sincrónicos que escapaban a la causalidad y la casualidad de los hechos singulares acaecidos. Si tenemos en cuenta que dos part´´iculas entrelazadas alguna vez siempre guardan un recuerdo las unas con las otras podemos intuir las bases físicas de este proceso, aunque no podamos demostrarlo. Dado que el tiempo es una creación de nuestra conciencia, o una percepción de ella, no podemos estar seguros de la certeza de ese tiempo, la famosa relatividad, más que por el hecho de estar conscientes ahora mismo. Algo que no será permanente, pues como somos los hijos de Cronos, los hijos del tiempo. Neptuno está conectado con el arte, las fantasías, los mundos oníricos, la música, es la nube cósmica donde se almacena todo:el lugar de las cosas perdidas...
La libertad para vivir, dice Campbell nos lleva al dominio sobre uno mismo. El dominio conduce a la libertad del temor a la muerte, que a su vez es la libertad de vivir. Esto se refiere a veces como vivir el momento, sin anticipar el futuro, ni lamentar el pasado. Hic et nunc. 


Somos polvo
de estrellas
(Carl Sagan dixit)
Freud decía en su magnífico libro El malestar en la civilización que cada uno debe encontrar su forma de ser feliz. A poder ser esa felicidad deberia ser también la felicidad de otros, aunque a veces eso no sea del todo posible. Entonces deberíamos serlo  almenos no a costa de la de los demás. Algo que los "señores de la guerra" que nos gobiernan deberían tener más en cuenta. Aunque como decía Campbell: lo humano y lo monstruoso se dan muchas veces la mano y el Brahman, el TODO, incluye todas nuestras potencialidades, como el Zodíaco, y a veces the monster comes trough as a kind of God. 

Muchas personas se preguntan por donde empezar a la hora de estudiar astrología o mitología arquetípica. Somos unos cuantos que andando perdidos en el medio del camino nos encontramos de repente en una selva oscura, como escribió Dante en La Divina Comedia. Y en ese momento de perdida de uno mismo, lo que los psicólogos dicen crisis de la mediana edad, o los jungianos encuentro con la Sombra, y a veces incluso con el Ánima, unos encuentran en el esoterismo la via de salida a ese trance conflictivo. Otros lo hacen en el consumismo, que ha sustituído al existencialismo en Occidente, o en algun otro ismo (comunismo, nacionalismo, dandismo, etc.),  o bien preparando viajes al extranjero o incluso empiezan una nueva vida haciendo tabla rasa con su pasado. Cada cual debe encontrar por si mismo un sentido a su vida. No hay reglas iguales para todos. Follow your bliss.





dissabte, 8 d’abril de 2017

Bernat Metge y el ciclo Neptuno-Plutón: Lo Somni (El Sueño) y el inicio del Renacimiento

Bernat Metge y el ciclo Neptuno-Plutón: Lo Somni (El Sueño) y el inicio del Renacimiento

"Consciència no hajats si volets viure" (Conciencia no tengas si quieres vivir)
Bernat Metge



Bernat Metge
Este post trata sobre la obra Lo Somni (El Sueño) del humanista catalán Bernat Metge, hombre de letras de la Cancillería del rey Pedro III, el Ceremonioso, y también escritor notabilísimo y exponente del humanismo medieval en la Corona de Aragón. 
Se da la casualidad o quizás la sincronicidad que Pedro III fue un rey muy aficionado a la astrología y que durante su largo reinado, lleno de guerras y conflictos con sus numerosos vecinos y súbditos, los consultó y alentó en su corte a algunos de los más importantes como ´Bartomeu de Tresbens, de quién hablaremos más adelante.
En este artículo trataremos de enmarcar la obra de Metge en el contexto del ciclo Neptuno-Plutón, que dura nada más y nada menos que 492 años. Este ciclo esta relacionado con grandes y profundos cambios colectivos. Las nuevas formas de “despertar” espiritual de la humanidad. Nuevas ideas que surgen y con los que se identifican a toda una época. Se corresponde con las grandes épocas de la historia de la humanidad, es el gran marco, bajo el cual se inscribirá la historia, y por ello y su larga duración, el resto de ciclos, de menor duración en el tiempo estarán condicionados bajo el paraguas de este. Cabe recordar que ese ciclo fue un momento de tránsito para Metge. 
            Actualmente este ciclo fue iniciado a 8º 37`de Géminis en un termino de Júpiter, en 1891. El anterior ciclo, en el cual se situa la obra de Bernat Metge fue iniciado en 1398, también en Géminis, y supuso la entrada en el Renacimiento, el desarrollo del humanismo, el individualismo y el racionalismo. El liberarse de la tutela ideológica llevo al triunfo del espíritu laico. Gütenberg nacido de hecho bajo esta conjunción. facilitaría años después, gracias a la invención de la imprenta, la difusión del conocimiento de manera generalizada.

Primeras páginas de Lo Somni
Bernat Metge nació en Barcelona entre 1340 y 1346, uno de los períodos críticos del reinado de Pedro III el Ceremonioso. Notario de profesión, desde muy joven estuvo ligado a la cancillería de Aragón, gracias al alto cargo que ocupaba en la misma su padrastro, Ferrer Sayol. Primero sirvió a la reina Leonor de Sicilia, esposa de Pedro de Aragón. En 1375 pasó al servicio del futuro rey Juan I, a quién dedicaremos un artículo sobre su interesante carta natal y la sinastría de su muerte en Foixà en extrañas circunstancias, y de su esposa Violante de Bar, mujer con un tremendo carácter. Unos reyes que le tenían mucho afecto y le obsequiaron con numerosos favores, llegando incluso a ser acusado de corrupción en 1388.

En 1381 escribió Llibre de Fortuna e Prudència («Libro de Fortuna y Prudencia»), poema alegórico en el que se debate la cuestión de la Providencia divina al más puro estilo de la tradición medieval, basado en De consolatione philosophiae de Boecio.

También realizó la traducción del relato de Valter y Griselda, última de las novelle del Decamerón, pero no la hizo a partir del original italiano de Bocaccio, sino de la traducción en latín de Petrarca (el Griseldis). La importancia de la traducción de Metge se debe, además de a su elegante prosa, a la carta introductoria que acompaña al relato, pues supone la primera muestra de admiración por Petrarca que se conoce en la Península Ibérica.

Hermes y su vara
De Bernat Metge no podemos de momento saber su fecha de nacimiento por lo que tampoco podemos disponer de su tema natal. Aunque si miramos los tránsitos para esos años (1340-46) podemos ver que probablemente nació durante una conjunción Urano-Plutón ya que ambos planetas estaban juntos en esos años y su lentiud implica que la conjunción durante el nacimiento de Metge se puede dar por casi segura, evidentemente en función de una fecha de nacimiento desconocida y del orbe que utilizemos para esa conjunción. Según el astrólogo Segundo Ruiz esta conjunción puede resumirse en estos aspectos de cara a la vida del nativo:
  • Esta conjunción tiene que ver con fuertes impulsos regeneradores y revolucionarios que anidan en el interior de estas personas, que en algunos casos ueden ser temerarias y peligrosas, ya sea para ellos o para sus semejantes.
  • Son gente llena de fuerza creativa y con un punto de genialidad.
  • Son los grandes reformadores y transformadores de la sociedad, los regeneradores de las viejas instituciones y los artifices del progreso.
  • Estos nativos poseen una voluntad de hierro y vivirán, y al mismo tiempo propiciarán a otros, grandes procesos de muerte y renacimiento en todos los campos de la vida humana: política, sociedad, ciencia, arte, espiritualidad, etc.
  • Son terriblemente independientes y recurrirán a lo que sea para liberarse de cualquier persona o situación que los condicione.
Tiresias como mujer azuzando con su bastón
a las dos serpientes enroscadas

Podemos decir que algunas de estas características pueden atribuirse a Metge y a su obra Lo Somni escrita en 1399. Lo Somni es una obra en cuatro partes que escribió tras caer en desgracia y ser encarcelado por la reina Maria de Luna junto a otros hombres de la corte. Bernat Metge redactó inumerables documentos en sus años de trabajo, pero su obra maestra fue ese "sueño" ambientado en la cárcel donde se le aparece Juan I acompañado del mítico Orfeo y el vidente Tiresias. En el libro se hacen eco algunos de los temas clásicos de finales del medievo: la inmortalidad del alma, en unos diálogos de reminiscencia platónica; la misoginia, defendida por Tiresias, el vidente que fue condenado por Hera, la celosa esposa de Zeus. Una misoginia que es rebatida por Metge con un laudatorio de la reina Maria, en un acto que pude verse como un paralelismo y enmienda del destino de Tiresias. Leído actualmente y desde una perspectiva racionalista y positivista se nos escapan todas estas referencias mitológicas, esotéricas enclavadas en la tradición órfica e incluso alquímica, a la que Metge no podía ser ajeno por su contexto cultural. La referencia al caduceo de Mercurio en la leyenda de Tiresias; és decir al papel de Mercurio/Hermes y el conocimiento como camino a la perfección, junto al  símbolo de la serpiente o dragón en este proceso de gnosis, y en la inmortalidad del alma es algo que no podemos pasar por alto al leer  Lo Somni (El Sueño/The Dream). No en vano fue Pedro III quien se hizo coronar la cimera o casco real con el Dragón alado. Una figura que en las profecías de Arnau de Villanova aparecía como el que estaría llamado a expulsar a los árabes y unificar unificar las españas.

Tiresias como hombre con las dos serpientes

Si entendemos la carta natal como un mapa de potencial a desarrollar, no como un destino irremediable y necesario, podemos comprender que aquellos que trabajan en su obra vital llegan a desarrollar esas potencialidades. Y con suerte dejan tras ellos obras más o menos imperecederas en su camino a la individuación, al Sí Mismo, el centro del laberinto donde se oculta el tesoro, la piedra filosofal. La obra le permitió recuperar el favor real y su puesto en la cancillería de Martín I El Humano, hermano del difunto Juan I y último rey del linaje masculino de la casa de Barcelona en la Corona de Aragón.  El tránsito de Neptuno-Plutón inició el Renacimiento, y también la resurrección política y personal de un hombre abatido por el Destino, el mismo que le había encumbrado. Murió en 1413, en su casa de la calle de la Cucurulla, como  privado y ciudadano honrado de la ciudad de Barcelona, tras ser apartado de los asuntos de estado por la llegada al trono de Fernando de Antequera tras el Compromiso de Caspe en 1412 y el advenimiento de la nueva dinastía Trastámara. Pero esa ya es otra historia que también será contada más adelante.













dissabte, 18 de febrer de 2017

Arquetipos: definición y ejemplos en la mitología y la cultura (parte I)

Arquetipos: definición y ejemplos en la mitología y la cultura (parte I)

"Jung vio algo mucho más sugerente en el descubrimiento de Freud: la idea de que todos los antiguos mitos siguen vivos en nuestro interior. En el caso de la historia de Edipo, mientras que Freud veía en ella una descripción apta para todo desarrollo psíquico, Jung vio sólo un ejemplo de una multitud de invariantes psíquicas que todos llevamos dentro."
 Robin Robertson, Introducción a la Psicologia Junguiana


El viejo sabio y el niño héroe, dos arquetipos
immemoriales

Uno de los conceptos básicos de la psicología y el arte es el de Arquetipo. La historia de los Arquetipos se remonta a la antigua Grecia. Fueron los Pitagóricos, con sus números eternos y divinos, y Platón, con su concepto de la Idea (Eidos) como esencia eterna de las cosas que eran indiferente al cambio del mundo físico donde todo nacía y moría, quienes primero dieron cuenta de la existencia de los arquetipos desde una perspectiva racionalista y "precientífica"
Pero ya antes de Platón y los filósofos griegos, en las religiones antiguas, tanto homéricas como en los de los reinos egipcios, babilónicos y mesopotámicos podemos rastrear trazos de lo arquetípico en Dioses, leyendas, constelaciones, y multitud de relatos. De hecho, si recordamos a E. R. Dods en su ensayo de lectura obligada Los griegos y lo irracional podemos ver a Platón y sus diálogos como un intento de racionalizar, sin desechar del todo, el pensamiento mágico e irracional de los griegos. Como un intento de equilibrar la mente griega ya que el nuevo pensamiento científico y filósofico de la época clásica había "destruído" a los Dioses y sus mitos, y por lo tanto puesto en peligro la religión y el orden social griego de las polis (ciudades-estado). Algo parecido a lo que trató de realizar René Descartes en el siglo XVII durante la "lucha" entre ciencia y religión. A pesar del contemporáneo materialismo científico, el entramado cultural y mediático actual es un mundo de ideas, arquetipos (y estereotipos) y conceptos que psicológicamente sustentan el orden social y económico, y por lo tanto nuestra cosmovisión es arquetípica, nos guste o no. Somos hijos de Platón.
 Sigmund Freud llamó a estas fuerzas instintos o pulsiones, fuerzas primordiales que impulsan y estructuran los procesos biológicos y psicológicos. La visión materialista de Freud veía en los mitos rastros culturales y narrativos de ese proceso darwiniano que era la lucha por la vida de la cual la cultura era el resultado de la sublimación, represión, desplazamiento, entre otros mecanismos de defensa, de estos instintos primarios y esenciales. Pero eran solo relatos, no había en ellos más que una verdad: la del complejo de Edipo como origen de la cultura y el tabú social, el origen del patriarcado. Carl Jung, discípulo suyo, tomó otro camino que le llevó a una exploración menos prejuciosa de esa rica tradición que eran los mitos y las religiones antiguas. Este camino de Carl Jung es el que más me convence ya que la visión freudiana es incompatible con toda interpretación que no sea estrictamente materialista de la realidad. El genial William Blake, cuya carta natal es una maravilla, los llamó poéticamente "Los Inmortales".

El mito de Ícaro, un ejemplo de los
peligros de la identificación con lo
arquetípico.  Emblema del grupo de rock
Led Zeppelin y a la derecha el
Grabado CIV del
Emblematum liber (1531)
de Andrea Alciato 
 El Arquetipo es divino en cuanto a que no muere, ya que se repite en vidas de personas diferentes. Y eso es lo que los griegos vieron en esa fuerza arquetipal más allá de la racionalidad humana. También podemos entender los arquetipos como un repertorio de máscaras que podemos utilizar, como una navaja suiza, en función de los diferentes contextos. El problema de los arquetipos es que muchas veces ellos nos utilizan a nosotros para conseguir sus fines. El arquetipo nos ilumina, nos guía hacia lo que podemos ser, pero también hay que vigilar que este no nos consuma; una advertencia de Jung, según creo recordar, al citar a Nietzsche y su identificación arquetípica con Dioniso pues firmaba sus con ese nombre sus últimos escritos ya en plena locura. Si la personalidad humana fuera estable y racional no seria necesaria la mayoría de ciencias sociales: psicología, sociología, economía, etc. Pues la sociedad humana sería ordenada (por qué o por quién eso ya sería otra pregunta) y no tendría desequilibrios ni alteraciones, funcionaría como una colmena. Quizás el totalitarismo, y muchos de los ismos no sean más que la tentación de un arquetipo de imponerse sobre los otros. Fue el pedagógo J. A. Marina quién planteó en su libro Las culturas fracasadas la paradoja que la inteligencia individual era un disolvente social; ya en un hormiguero ordenado si aplicáramos inteligencia indivdual a cada hormiga todo ese orden jerárquico se hundiría (abeja reina, soldado, reproductora...). El mundo humano es arquetipal, y el error de Platón fue el de creer que el arquetipo debía ser perpétuo y ligado a la posición social. De hecho las sociedades cuanto más avanzadas son más permiten el desarrollo individual y libre de cada uno de los arquetipos, tanto en el hombre como en la mujer. La fractura y la herida del mundo es real, hay algo irracional que mueve el mundo y que lo agita a veces como si los seres humanos fueran títeres de una voluntad feroz y decidida. Liz Greene explica en su libro Urano en la carta natal que cuando uno observa a Hitler en sus discursos que al principio sus movimientos eran normales, pero al final se agitaba y sacudía, como poseído por una voluntad ajena, y que en essos momentos en que las masas se volvían locas. Adolf tenía a Urano en la casa XII, con lo que ese impulso uraniano trabajaba desde lo inconsciente, en la sombra Ese momento de arrebato era un momento arquetípico, tan individual como colectivamente.  Y ese problema de la identificación con lo arquetípico debe afrontarse, no pude negarse ya que es lo que permite comprender la personalidad en todo su conjunto, además de fenómenos tan habituales y dañinos como la proyección. Pero volvamos a los arquetipos.  En un texto de James Hillman, extraído del libro Cosmos y Psique de R. Tarnas, se define lo arquetípico de forma sucinta:

      Imaginemos, pues, los arquetipos como los esquemas más profundos del funcionamiento psíquico: las raíces del alma que condicionan nuestra visión de nosotros y el mundo. Són las imágenes axiomáticas y evidentes a las  que siempre regresa nuestra vida psíquica y nuestras teorías sobre ella. [...] Hay muchas más metáforas para describirlos: potencialidades inmateriales de estructura, como invisibles cristales en solución o formas latentes en plantas que brotan súbitamente bajo determinadas condiciones; modelos de conducta instintiva como los que guían a los animales por sendas inmutable; los géneros y lugares de la literatura, los prototipos recurrentes de la historia; los síndromes básicos en psiquiatría; los modelos paradigmáticos de pensamiento en la ciencia; las figuras universales, los rituales y las relaciones de parentesco en antropología. 
         Pero hay una cosa absolutamente esencial para la noción de arquetipo: su efecto posesivo emocional, su deslumbramiento de la conciencia, que le impide ver su propia actitud. [...]
Toda realidad psíquica se halla gobernada por una u otra fantasía arquetípica, sancionada por un Dios. Y yo sólo puedo existir en ellas. 

Relación entre las partes del alma, los planetas
y las fuerzas o roles arquetípicos

(Según la Escuela Huber)
El gran problema de los arquetipos sigue siendo saber si son puramente inmanentes, es decir que forman parte de una cosa en sí misma y se realizan y agotan en ella, o tienen una base trascendente o metafísica, si existen independientemente de las cosas físicas, las cuales aparecen con una forma determinada a partir de un "molde". O sea el viejo debate filósofico de Platón y Aristóteles y el problema medieval de los universales. Fue Heráclito el primer filósofo que explicó la vida como un eterno devenir, como un río que cambia constantemente sus aguas, un fuego que se enciende y se apaga, donde todo fluye y nada permanece (Panta rei). Parménides en cambio vió tras el velo del mundo físico un SER eterno, circular, perfecto, eterno, donde nada cambia ya que el SER es y lo que NO ES no puede llegar a ser. Es decir que la nada no puede existir y por lo tanto el mundo siempre ha sido y siempre serà. 

En astrología esas fuerzas arquetípicas están representadas por los planetas, entre los cuales hay un proceso de sincronicidad que permite comprender en un momento dado el equilibrio de "fuerzas" de un universo en movimiento y en perpetua tensión y contrapunto. De esta manera, el universo en permanente cambio de Heráclito se da la mano con la permanencia de Parménides, tal como intuía Platón en su brillante síntesis, de la cual sabemos muy poco pues nos ha llegado una versión muy recortada de su pensamiento esotérico, y que fue la filosofia con más influencia en Occidente, ya que fue la génesis del cristianismo, hasta la Revolución Científica y la muerte de Dios. Había guerra de contrarios y unidad en el SER, lo que sucedía arriba podía tener relación con lo que sucedia abajo, uno de los principios del Hermetismo. El paradigma astrológico antiguo está desbordado por los nuevos avances científicos; pero la sorprendente relación de fenomenos sincrónicos entre procesos históricos y fuerzas arquetipales sumado a la informatización masiva de datos permite afrontar lo astrológico desde una perspectiva diferente.  Socialmente estamos más cerca de la mente pagana griega que de la mágica medieval. Retenemos parte de los valores cristianos, en franco retroceso por la visión materialista del mundo, mientras vemos el auge de un integrismo religioso muy peligroso y que pretende retroceder a períodos precientíficos. Quizás el problema radica en la interpretación de algunos planetas y arquetipos, que no son vistos de forma igual según para que escuela.
A Sick Child brought into
the Temple of Aesculapius
(1877)
J. W. Waterhouse

Como expone E. R. Dods, la solución renacentista y barroca de "ciencia para pocos y magia para muchos" fue bastante estable y permitió mantener el "conglomerado heredado" con cierto éxito hasta el desequilibrio producido por la ciencia a finales del siglo XIX, que tan caro salió socialmente en el siglo XX. Ahora en plena revolución científica y tecnológica del siglo XXI afrontamos un problema parecido y el abismo que se abre entre la mente occidental y la religiosa parece insalvable. Para facilitar este proceso de avance científico, y teniendo en cuenta todo lo que desconocemos aún, podemos recordar épocas anteriores y aprender de los errores del pasado. Dodds nos recuerda que la astrología fue como una infección que corrompió la mente griega hasta hacerla retroceder a estadios anteriores a la Ilustración griega del siglo V a.C. Quizás no fuera ese el error de los griegos ya que su legado perduró hasta hoy, y haya que achacar más a la quiebra militar y social del Imperio Romano y a la falta de un método empírico el desarrollo de una ciencia en el sentido contemporáneo. Quizás simplemente faltaban siglos para que la mente se desarrollara en todas sus potencialidades y el "retroceso" medieval fue un paso atrás para dar el gran salto adelante. Aún así la astrología estaba implicada en la mentalidad medieval y en la renacentista y sigue estándolo, ejerciendo su sútil influencia en la vida de millones de personas, quizás todas ellas "irracionales y estúpidas". Aunque quizás sea la fuerza de los arquetipos la que explique esta fascinación y multitud de actos sincrónicos entre cosmos y psique. Puede que la supervivencia de la astrología sea una prueba de la persistencia de la superstición humana, un vestigio, como el molesto apéndice del intestino, de un órgano o función primitiva de la mente mágica y pagana; o quizás su supervivencia y gran interés de miles de personas, algunas de ellas con estudios superiores puede que sea una demostración de que hay algo que se cuece en el vacío negro del espacio, en esa materia oscura que se agita sin que sepamos mucho de ella. Quizás nuestro sistema solar, en su danza de millones de años, tenga aún mucho que enseñarnos, más allá de satisfacer nuestro egoico deseo de conquista y obtención de materiales.